BLOG

¿Cuánto va a valer el dólar dentro de un año?

La respuesta desde ya es “nadie sabe”. Eso no quita que sea necesario entender cómo influye su valor en el resultado de nuestras inversiones.

Para eso, hay que comprender la dinámica que lo mueve…

¿Por qué el dólar sube?

En realidad el primer problema que tenemos es el punto de vista. Normalmente cuando nuestra economía tiene problemas o hay ruido político, lo que suele suceder es que el peso pierde valor. Usamos como referencia al dólar pero el proceso de devaluación habla de nuestra moneda. La pérdida de valor del peso puede darse en el marco de un proceso inflacionario: los pesos valen menos en relación a los demás bienes y servicios de la economía (alcanzan para menos). La dinámica de oferta y demanda hace que el dólar sea un precio más, pero espejado. Cuando no queremos tener pesos, aumenta la demanda de dólares y sube su precio, pero porque aumenta la oferta de pesos y baja su precio. Desde ya que si aumenta la confianza en la marcha de la economía y se despeja la incertidumbre política, es esperable que para hacer negocios en pesos y obtener rendimientos en pesos, haya que vender dólares y comprar pesos, haciendo que opere el mecanismo en el sentido opuesto: bajando el precio del dólar y subiendo el precio del peso. A veces puede combinarse un proceso donde los precios suben en pesos (el peso vale menos en relación a lo que se puede comprar) pero el dólar se mantiene quieto o baja. Si se sostiene en el tiempo genera un atraso cambiario (nuestros bienes y servicios se vuelven muy caros en dólares).

¿Y el dólar en sí, puede valer menos?

Es lo que viene sucediendo desde hace décadas. El “poder adquisitivo” del dólar viene cayendo. Si alguien compara en Estados Unidos lo que compraba con un billete de USD 100 hace 30 años con lo que compra hoy, va a poder verificar que equivale a mucho menos medido en bienes y servicios. La tasa de interés justamente ayuda a recuperar el valor que pierde el dinero a lo largo del tiempo, en la medida que supera a la inflación, siempre midiendo todo en términos anualizados.

El problema es que podemos por ejemplo invertir a un año (o más tiempo) esperando un retorno, supongamos 3%, pero no conocemos cuánto va a ser la inflación durante ese período. El objetivo es tener más valor “real”, ganando un valor “nominal” (más dinero en números en el banco o en cantidad de billetes) superior al que se pierde (por inflación). Eso sólo se puede verificar cuando ya pasó el tiempo. Al momento de decidir sólo conocemos la tasa de interés que podemos aceptar, el retorno esperado y la inflación esperada, todo en dólares (hasta este punto de la explicación).

La realidad es que estamos tan pendientes de la pérdida de valor de nuestra moneda que usamos al dólar para medir el desempeño de nuestras inversiones. Acá sí se podría citar a Einstein, pero haciendo uso de su teoría de la relatividad, para explicar que el dólar parece que no se mueve simplemente porque el peso se mueve demasiado rápido.

¿Cómo se mide en dólares una inversión en pesos?

Si la inflación esperada es alta o la expectativa de que el peso valga menos en dólares está muy difundida, se requiere una tasa de interés en pesos que genere un extra muy generoso que compense todo lo que se podría perder. Y a todo esto tenemos que considerar que, más allá de la relación peso-dólar, los rendimientos de las inversiones en Argentina, en dólares, deberían tender por su riesgo a ser superiores a las de Estados Unidos en incluso a la de otros países.

Si vemos tasas de interés que rinden un 4% mensual en pesos, si el dólar se mantiene quieto, significa que vendiendo dólares (o comprando pesos) para invertir en pesos, terminamos con 4% más de pesos que antes. Cuando volvemos a comprar dólares, un mes más tarde, parecería que podemos ganar prácticamente lo mismo que nos llevaría ganar en un país como Estados Unidos, pero en un año.

El problema es que si desde que hacemos nuestro negocio con tasas altas en pesos sube el dólar (o el peso baja), por más que tengamos muchos más pesos que antes, vamos a terminar quizás hasta con menos dólares que antes (en la jerga esto se llama “licuado”).

Por eso, antes de tomar una decisión de invertir para obtener una tasa en pesos, siempre que tomemos al dólar como referencia, tenemos que pensar en la devaluación esperada. Eso nos va a dar diferentes escenarios en función de diferentes valores posibles a futuro del dólar, cada uno con sus probabilidades. Mientras se mantenga volátil el tipo de cambio, en caso de haber hecho la inversión, cuando termina su ciclo, deberíamos medir cuántos pesos pusimos al entrar, a cuántos dólares equivalía, cuántos pesos nos llevamos y a cuántos dólares termina equivaliendo. Sobre esa base podemos tener una idea de cuánto ganamos realmente (sin considerar la inflación de USA).

Si por ejemplo invertimos $ 10.000 a un año y luego nos retiramos con $ 25.000, esa inversión rindió $ 25.000 – $ 10.000 = $ 15.000, que sobre una inversión de $ 10.000 representa una tasa de $ 15.000/$ 10.000 x 100 = 150% en pesos. Un retorno muy alto pero de una moneda que pierde valor. Si expresamos las cifras en dólares usando el tipo de cambio de cada instancia y en su momento los $ 10.000 equivalían a USD 500 y los $ 25.000 al salir equivalen a $ 540, quiere decir que ganamos USD 540 – USD 500 = USD 40, luego de invertir USD 500. Eso da una tasa de USD 40 / USD 500 x 100 = 8% en dólares.

Nunca vamos a saber a cuánto va a estar el dólar dentro de un año, pero hasta que nuestra moneda no mantenga su valor, vamos a necesitarlo para medir qué tan bien le fue a nuestras inversiones realmente.

Si querés saber más sobre cómo invertir tu dinero, mirá este curso.

Hacenos llegar tu consulta o simplemente dejános tus datos para recibir novedades sobre próximos cursos o recibir artículos sobre Finanzas Personales, Introducción a las Inversiones o Finanzas para Emprendedores.

hola@trainerfinanciero.com

Inicio

Trainer Financiero 2019 / Designed by RYOKAN

Powered by